
La ministra Chacón –que lo es de la guerra- ha querido solidarizarse con el personal de tropa –los de uniforme y los de paisano- y en un momento tan crítico como es la travesía de la crisis, aunque a ella no le falte el trabajo, ha decidido cambiar su residencia vacacional dominicana: en la antigua, de 800.000.- $, no podía poner los pinres a remojo desde la casa y en la nueva, que se va a otro precio (1.400.000.- $), ahí sí puede experimentar esa gozada en los días calurosos; es que, no sé por qué os ponéis así: no hay nada como tener la playa en casa… sin los agobios de los transportes públicos, ni nada.
Ah, aclaro: no decía de coña eso de la solidaridad de esta jefa socialista con los que se las están pasando canutas (comedores sociales, etc., etc., etc. …), porque la ministra –que lo es de la guerra… no hay más que contar con algo más que los dedos- ha pensado –bien pensado- que no estamos para derroches, por lo que hace unos años tomó la buena determinación, y sigue en ello, de pasar sus días de asueto donde el servicio doméstico es bastante más barato que por aquí… ¡Conque no es ahorradora la niña, ¿eh?!!!
No me sean miserables, ¿vale?...