martes, 30 de junio de 2009

LA ANARCO-ONDA CAHONDA

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* Según últimas noticias, con un tanto de insularidad, un cubano parece haber enloquecido al encontrarse en un taxi una libreta repleta de palabras todas ellas terminadas en “az”.

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* Un taxista cubano, y por ende culto, ha creído encontrar un mensaje de Dios en un bloc en el que aparecía mucho la “a” y la “z”; algo que ha traducido por la bíblica alfa y omega.

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* Un taxista cubano, que creyó encontrar documentos de alto contenido internacional, intentó cambiarlo por una balsa miamera y se los cambiaron por un flotador de patito pinchado.

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* Moratinos, que tiene poca memoria, no sabe qué comprarle a las hijas de su jefe; ha perdido las notas de éste.

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* Los Castro están que se vuelven locos intentando interpretar qué puñetas quieren decir todas esas palabras acabadas en “az” en lenguaje encriptado.

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REALIDAD VELADA

UN CIUDADANO BAJO LA FAROLA
(Una historia cíclica)
No sabemos con certeza a qué se puede atribuir: quizá al maquillaje de las ondas... o quizá a la contención de exabruptos innecesarios... o puede que a algo tan sencillo como al cambio climático; el caso es que las pisadas, otrora contundentes, cada vez se habían ido atenuando más y más, a tal punto que, en su periclitar, metamorfoseaban su sonora y característica “p”, que les confería rotundidad, en una insignificante “ch” –o, hasta quizá, la “sh” inglesa-, que las reducía, en el mejor de los casos, a un casi inaudible chasquido.

No es pues de extrañar el sobresalto que el ciudadano que esperaba bajo la farola se llevó al sentir la gélida mano de Charlie apoyándose sobre su hombro.

- Hey, ¿y “El Niño”?

- ¿”El Niño”? –respondió el ciudadano implantado bajo de la farola emisora de luz artificial- pues... un síndrome climático, erráticamente cíclico, que consiste en un cambio en los patrones de movimientos de las masas de aire provocando, en consecuencia, un retardo en la cinética de las corrientes marinas "normales".

- No, no –dijo Charlie, quedamente, mientras con su mano derecha compelía la parte izquierda del ala de su sombrero, forzando las oscuridades sobre el ojo de ese mismo lado, al tiempo que remarcaba el otro por contraste-, a “El Niño” que me refiero es al otro.

- Ah, a bueno, “El Niño”... pues... un síndrome climático, erráticamente cíclico, que consiste en un cambio en los patrones de movimientos de las masas de aire provocando, en consecuencia, un retardo en la cinética de las corrientes marinas "normales".

- Claro, claro –masculló Charlie que había entendido perfectamente las palabras que le había dirigido su interlocutor, el ciudadano que permanecía de pie al pie de la escasa fuente de luz y calor.

Charlie volvió sobre sus pasos, sin llevarse –por no haberlos traído- el acompasado chasquido de sus húmedas pisadas. Se confundió con la opacidad más acogedora; era lo suyo.

Anduvo un buen trecho: el sabía donde podría sumar lobregueces... y con quién. Ciertamente, en una torre construida de virtuales brumas, se encontró con su vasallo: ése que atendía, y hasta posaba, al eco del nombre de Chetano.

Chetano era un tipo bien extraño que ni sudaba ni transpiraba, sólo exhalaba una especie de humor vítreo, difícil de determinar: pero se las sabía todas; no todo, que de la lista de los reyes godos, ni mú.

Charlie había tenido que abandonar su infancia para más adelante intentar recuperarla; Chetano, en cambio, había tenido que desprenderse de su alma, allá en el tiempo y en espacio. Esas circunstancias personales podían ser la causa de su desatinado consorcio, como se verá.

Pero, volvamos al presente. A un chasquido de los dedos de Charlie, el susodicho feudatario –feudatario, él- se puso a tres patas, ya que la mano derecha la necesitaba para usarla de mano izquierda, y lamió los bajos de las perneras de los pantalones de su príncipe, hasta que su reseca lengua se emparejó en la condición exhausta con la referida parte de su vestimenta: Todo tiene un precio en esta vida.

En el ínterin, el ciudadano permanecía esperanzado debajo de su farola; a Chetano ya ¡jamás! se le volvería a permitir adoptar una postura bípeda, ni siquiera eréctil. Todo tiene su precio en esta vida. Además, ¿para qué?... al fin y a la postre, así se disimulaba mejor todo lo que de su persona convenía, o no, rebuznar. Ser un hombre doblado cuando se tiene doblez, puede ser conveniente. Y, por si fuera poco, desde ahí podía escrutar lo arcano, que tanto le gustaba.

lunes, 29 de junio de 2009

MARISA


Marisa era abundante, abundantemente abundante; la envidia de cualquier muchacha que en la actualidad se somete al bisturí una y mil veces. Era como debía de ser para la vida que le esperaba. Era hermana de Felipe, al que doblaba en edad, igual que a su vecino Carlitos, que era, a su vez, compañero de escuela de su hermano. Era amable, hasta distorsionar todos los esquemas de Carlitos y de casi todos los muchachos de su barrio, en la época de los primeros sofocos y aún después. Era la mirada disimulada de sus profesores y la directa de quienes interrumpían una vez más sus ocupaciones callejeras. Era tal, que tal vez hoy resultaría excesiva en su abundancia... en sus abundancias, pero que en el momento de su eclosión juvenil, rayaba la perfección: era casi una diosa a la que venerar en tiempos de escasez de carne y carnes.

Marisa no tuvo puesta de largo. Marisa bailaba sevillanas. Marisa no tuvo puesta de largo, pero bailaba sevillanas. Marisa despertaba la admiración de quienes la miraban y admiraban bailando sevillanas, no le hizo falta la puesta de largo; no le hizo falta para que Miguel le diese su primer beso, tampoco le hizo falta, cuando su familia se trasladara más allá de los límites de los límites, en pos de una mejor colocación para su padre, y de que el señor Betancor quedase fascinado en la tercera. Marisa bailaba sevillanas y no le hizo falta la puesta de largo para nada.
Carlitos quedó triste, recordando, ya de por vida, cómo había visto a la muchacha romper el aire, ataviada con su falda de colay bailando un fandango en el rellano de su piso: él jamás la vio bailar sevillanas.

Ya no bailó más sevillanas. El señor Betancor, que le doblaba la edad, se encargó de ello, de asegurarle la vida -sin demasiadas comodidades, es cierto - y le ofreció su protección, junto a los tres –o quizá cuatro- churumbeles que engendraron.

Carlitos se pasó la vida imaginando a la muchacha trigueña bailando esas sevillanas que nunca llegó a ver y miles de versiones de ese fandango que sí tuvo ocasión de admirar. Cuando el paso del tiempo hacía tiempo que le había quitado el diminutivo a su nombre, supo que el señor Betancor no había dejado a Marisa en la posición holgada que todos suponíamos, que tuvo que hacer lo indecible para sacar a su prole adelante y que a aquellas abundancias tan deseables se le unieron otras menos deseables que le arrastraron hacia un destino inevitable.
A
Carlitos se pasó la vida imaginando a la muchacha trigueña bailando esas sevillanas que nunca llegó a ver y miles de versiones de ese fandango que sí tuvo ocasión de admirar.
A
Marisa fue una fiel alegoría de la fatalidad de otros tiempos.

viernes, 26 de junio de 2009

MINGOTE, PREMIO A LA TOLERANCIA

Mingote: XV Premio a la Tolerancia
La Asociación por la Tolerancia (AT) comunica que el Premio a la Tolerancia que otorga anualmente desde 1995, ha recaído en su decimoquinta edición en la persona de D. Antonio Mingote Barrachina, por la defensa que siempre ha llevado a cabo desde sus dibujos, escritos y declaraciones, de los derechos y libertades que recoge nuestra Constitución.

Se ha valorado de forma muy especial su crítica de los entornos nacionalistas radicales, la defensa del bilingüismo y su posicionamiento a favor de las víctimas del terrorismo, valores éstos que defiende la Asociación por la Tolerancia desde su creación en 1992.

Entre nuestros premiados podríamos mencionar a Mario Vargas Llosa y a Carlos Herrera en las dos últimas ediciones.

El jurado, que se reunió el 10 de Junio, estuvo compuesto por :

Juan Alonso (Publicista y dibujante. Socio de AT) Pepe Collado (Periodista) Francesc de Carreras (Cat. Dcho. Constitucional y ensayista. Premio Tolerancia 1998 ) Alfonso de Lucas (Profesor de Literatura española. Socio de AT) Margaret del Manzano (Vocal de la Junta de AT) Elvira Fuentes (3ª Presidenta de AT) José Mª Fuster Fabra (Dtor.en Derecho. Profesor Universiario y abogado) Eduardo López-Dóriga (Ingeniero Químico. Actual presidente de AT) Ana Nuño (Dtora. en Filología inglesa. Escritora) Marita Rodríguez (Profesora de Física y Química. 2ª Presidenta de AT) Iván Tubau (Cat. Periodismo Cultural y escritor. Premio Tolerancia 1995 ).

La entrega del premio se realizará a mediados de Octubre de este año en Barcelona.

Eduardo López-Dóriga Enríquez, Presidente de Asociación por la Tolerancia.

Barcelona a 15 de Junio de 2009

miércoles, 24 de junio de 2009

CONTINUACIÓN

Me había comprometido a continuar hoy con la entrada de ayer; comparezco, pues, ante ustedes para confesar que lo de ayer no era un chiste propiamente dicho, que era una broma, ya que la política está a unos niveles que cualquier cosa puede sugerir algo. En realidad el texto se lo tomé "prestado" a Quino de una tira de su genial Mafalda .
Quizá sea más que un chiste.

martes, 23 de junio de 2009

DISCUSIONES DE ALTO NIVEL

- ¿YO TENER HIJITOS PARA CONTRIBUIR CON LA HUMANIDAD?
- ¿YO TENER HIJITOS PARA PERPETUAR LA ESPECIE? ¿QUÉ ME IMPORTA A MÍ LA ESPECIE?
- ¡YO QUIERO SER MADRE, NO UNA FÁBRICA DE REPUESTOS!

(Continuará mañana)

lunes, 22 de junio de 2009

TAL QUE EN EL ELIBRO DE JOB

Esto puede ser el inicio de una buena costumbre: la de tomar el fresco en compañía de palotes quietos y móviles. La lectura es un ejercicio de provocación o de auto provocación -que nunca se sabe-, cuyos efectos pueden avasallarnos una vez concluimos el libro, al tiempo de haberlo leído o, contrariamente, nada más iniciar una sesión de lectura. Esto es lo que me ha ocurrido hoy. Apenas iniciar la sesión, con un airecillo estimulante, hasta para otras cosas más físicas, y por lo tanto más soeces, me he dado cuenta de que se había producido ese extraño trance por el que uno está dentro y fuera a la vez: la flora envolvente se había fundido perdiendo sus referentes latinos, constituyendo un extraño escenario en el que iban mostrándose diferentes personajes de la vida real y de la otra (que nadie me pregunte cuál es cada una) de manera aleatoria, o al menos así me ha parecido; una aparición como a destellos, de escasa duración, aunque algunos permaneciesen más que otro: me han contado la historia que ellos han querido y como les ha dado la gana.
A
¿Qué tendrán que ver el Caballero Demediado, con el mordaz efecto de algunos adjetivos, con esa pareja invariablemente amable de ampos pantalones en su mitad, con una frase exigua y fuera de contexto de cualquier olvidada página, con un nombre y un apellido mal emparentados aún siendo ambos originariamente germánicos, con los más exóticos animales... y todo ello envuelto en el papel de celofán de esa flora que ha perdido sus referentes culturales? ¿Y, a mí, qué más me da? Nada seguirá igual, aunque en nuestro empeño por enlazar los lugares comunes, digamos lo contrario.
AAA
Un estornudo como una llamarada –que uno es así de animal- me ha despertado; he tenido que protegerme del repaso y mi relajo con una camiseta y un humeante.

domingo, 21 de junio de 2009

COINCIDENCIA FELIZ

Cuál no habrá sido mi alegría al ver esta mañana que la idea del chiste de Guillermo en “El Mundo” coincidía con la del que publiqué yo aquí el jueves pasado. Estas cosas ocurren mucho más a menudo de lo que podría parecer. A mí me ha ocurrido varias veces que después de realizar algo me he encontrado la misma idea ya plasmada, unas veces antes y otras después que la mía; es como si esas cosas de la actualidad, e incluso otras no tan del momento, planeasen por el aire, permitiéndonos “cazarlas” a varios al mismo tiempo. En este caso, coincidir con tan acreditado profesional, he de confesar que me llena de satisfacción.

viernes, 19 de junio de 2009

SE LE JUNTARON TODOS LOS ATARDECERES

Se le juntaron todos los atardeceres: el que ya no recordaba; el de la piel a jirones redimida con aceite, sin camisa; el de la vuelta a casa con cartera, con plumier y sin esperanza; el de la falla de su calle recortada sobre un cielo de fuego, en espera del fuego sustituto; el que se interpusiera entre la mayor ilusión infantil; el de piernas para que os quiero, perseguido por el olor acre de cirios y otras cosas, en La Fonteta; el de la plaza de toros vista desde el instituto; el rojo del rojo poniente; el melancólico bañado de lluvia; el estrecho de las primeras indagaciones por la calle Maldonado; el de las colas en el puente del Ángel Custodio, sin valor; el del primer sudor compartido; el entrañable de rojo y juncos; el que pugnaba contra las luces de la Feria de Julio; el uno el otro y el de más allá: todos aquellos en que los jadeos se columpiaban entre los matorrales de la dehesa; el recortado entre las montañas, confundidos con La Chanson de Satie; el del Super-8; el del sí; el del volcán de Brel, sí, el de la cara de zapato; el del no; el del adiós; el del primer engaño; el resignado; el de la indiferencia; el igual al siguiente y al anterior; todos... todos...todos... ... ... todos, todos, todos... ... ... todostodostodostodostodostodostodostodos: el definitivo.

jueves, 18 de junio de 2009

MOSCAS PARA ZP

- ¡Que me traigas más moscas americanas!
a
- Pero si las de antes eran americanas, jefe.
a
- Pues mejor amaestradas, que mira como tengo la mano.

miércoles, 17 de junio de 2009

BURRO-HOMBRE

El BURRO-HOMBRE también está detrás del espejo.

martes, 16 de junio de 2009

CUERPO 10

No, que nadie se equivoque, la cosa no va de Bo Derek. Por fin ha llegado el esperado, y en mi caso, temido verano. No lo soporto; no soporto sus calores, ni sus frescos artificiales, ni mis sudores. Me salgo a tomar el fresco.

Esto es otra cosa. Leeré; mejor: releeré. Cada vez me gusta más contrastar mis recuerdos con las sensaciones actuales.
De momento se está bien, la temperatura parece agradable y me permite, en traje de Tarzán, disfrutar del momento.

Me voy relajando. Me voy interesando; pero, cuando transito la página 85, allí donde pone: “(...) El más antiguo es el de la inmortalidad condicional o aniquilación (...)”, la segunda “i” de “condicional”, comienza a moverse. Sí. No es “una falsa ilusión óptica de la mente inquieta” –frase que decía un viejo profesor mío-, es cierto, se está moviendo. La sigo con la mirada. Sigo a esa segunda “i” en su fuga... Cuando, apenas ha subido diez o doce líneas, sin darme cuenta la aplasto con mi dedo índice; se convierte en una tilde; una pequeña tilde del cuerpo 11, no, no, con toda seguridad es del cuerpo 10. Estoy a punto de pensar que los ojos se me han cansado y me hacen chiribitas... pero no en la mesa en que está el libro y mi codo izquierdo, acabo de ver otra “i” que se mueve: ¡Qué gilipollez! Naturalmente no es una “i”; sin duda debe de tratarse de un insecto. Intento concentrarme, pero aunque no lo distingo bien, parece una especie de hormiga enana; una hormiga del tamaño del cuerpo de una “i” del cuerpo 10. Eso creo.

Jamás había visto esa clase de hormiga. El dedo, el de la mano que tengo en el brazo del sillón, se alarga, como si fuese un bicho come-hormigas, y ¡zas!, otra tilde en la mesa... por la izquierda mis ojos divisan, casi intuyen otra, y ¡zas!, también. De momento otra y otro ¡zas!, y otra más y otro ¡zas! mas... la mesa queda jaspeada de tildes.
Como suele ocurrir, bichos equivale a picores: picores en la cabeza, picores en las piernas... habones en el cuerpo. Llaman a retirada; libro bajo el brazo y aquí al ordenador y con el auxilio del aire, que al fin, no está tan mal.