miércoles, 19 de diciembre de 2007

LOS GOYA




“LOS LUNES AL SOL” vs. “EL ORFANATO”

Si el hombre es el único animal capaz de tropezar dos veces con la misma piedra, el “homus subvencionatus”, ni te digo. Y si estos seres o enseres –que nunca he sabido en qué categoría colocarlos- se unen institucionalmente, la cosa se va a otros lópeces. O sea, que la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas, puede estar tropezándose hasta el infinito... y más allá.

Mientras hace unos años, en 2002, nuestra flamante Academia y otros más –consúltese listado, para vergüenza propia y ajena- le daban un montón de premios a una de las peores películas del cine español y mundial de todos los tiempos, “Los Lunes Al Sol”, Pedro Almodóvar, que si no recuerdo mal no recibió ni una sola nominación –no estoy seguro- para los Goya, conseguía el Oscar al Mejor Guión Original y la nominación al Mejor Director, por "Hable Con Ella".

Almodóvar hace un cine muy suyo que puede gustar o no, a pesar de que mantiene unos niveles de calidad incuestionables, pues, a su manera, cuenta sus historias, que es la misión de un director: y las cuenta con gran efectividad. Es justo reconocerlo aunque, como es mi caso, no soy lo que se dice un fan suyo.

Por otra parte, lo que no es opinable es la falta de calidad de “Los Lunes Al Sol”, ya que una película en la que se desperdicia la mayor parte de su metraje con chistes más o menos ocurrentes, para que, finalmente, el “mensaje” nos lo suelten sus protagonistas “a la pata la llana” en una conversación de taberna de escasos minutos de duración, es además de incalificable artísticamente, lo más contrario al artificio indispensable para cualquier tipo de narración pueda considerarse artística: Decir, por ejemplo, que hay gentes buenas y gentes malas, así, sin más, aunque nos guste y estemos de acuerdo, no tienen nada que ver con lo artístico, eso lo podemos decir cualquiera de nosotros en cualquier momento; hará falta, pues, un envolvimiento artificioso para que una narración pueda catalogarse dentro de esos parámetros.

Cambiando de tercio. Pues bien, este año tengo la sensación de que nos vamos a encontrar ante un hecho similar. La película “El Orfanato” parece seguir por los mismos derroteros, en cuanto a nominaciones y posibles premios se refiere.

El Orfanato” parece que se inspira, al menos formalmente, en “Los Otros”: fantasmas, niños, caserón y otras muchas coincidencias podemos encontrar; pero ni de lejos está llevada con la finura y exquisitez con que lo hiciera Amenábar. “El Orfanato” en realidad no es la película de terror psicológico (¿?) que parece pretender, sino una película de sustos; especialmente los acústicos. Hablaba de la falta de finura, pues bien, como muestra de que no lo digo de forma gratuita, me remito como ejemplo al momento en que, tras un accidente, para socorrer a la persona afectada, no se les ocurre mejor idea que hacerle el boca a boca a quien, para darnos un susto, esta vez visual, se nos muestra a continuación y de golpe con la boca literalmente destrozada, lo que, en pura lógica, imposibilitaría ese tipo de técnica de socorro.

Tampoco quiero decir que sea infumable, pero que los de los Goya deberían pensarse un poco mejor las cosas a la hora de nominar, y más de premiar, a una película, si no quieren terminar perdiendo la credibilidad, abocándonos a pensar que todo se mueve entre subvenciones y amiguismos.


1 comentario:

Ana dijo...

Me parece que tienes bastane razón, como no sean un poco más serios, no vamos a tener un cinede calidad en la vida.